En 1820 George Connel empieza a destilar en secreto fuera del alcance de la ley en Burnfoot Farm, lugar donde en la actualidad se erige la destilería Glengoyne. En 1833 consigue la licencia para destilar pero el nombre de Glengoyne no se adopta hasta 1907. Significativamente, George decide no importar turba y utilizar en cambio combustible de la región. En 1870 erl floreciente negocio de Jerez genera un suministro constante de barricas importadas de Jerez que se convierten en ingrediente imprescindible del sabor de Glengoyne.